Mañana fría, hemos quedado con una bloguera para ir al expocomic. Ella va con su novio, yo con mi mujer. Los recogeremos en una esquina concreta. Es la segunda bloguera con la que quedo, altas expectativas, le gustan los comics y es una figura potencial para mi casting el día que decida ser
empresaria.
A las 09:45 de un sábado en la esquina de un parque será fácil reconocerlos. Paro el coche, nos saludamos, entran en él y seguimos el viaje hacia el pabellón.
Abren a las diez y ya hay una cola importante, empiezo a ponerme nerviosa, no voy a llegar a tener número para las firmas de mis autores. Entramos, nos ponemos en otra cola para las firmas. Ellos se han presentado como voluntarios para dividirnos entre los dibujantes. Cómo el año pasado conseguí a Bernet nos proponen que nosotras vayamos a Miguel Ángel Martín. Es de agradecer. Qué majos.
Conseguimos los números. Ellos tienen el cuatro y el cinco y nosotras... ¡el uno y el dos!, no nos lo creemos, bendita juventud que no conocen demasiado a los dibujantes que me interesan. Momentos de alegría inmensa.
Aparece mi hermano con mi sobrina (la que nos dibuja tipo
manga), de casta le viene al galgo. Me refiero al gusto por los comics, porque en mi familia artistas, cero.
Paseamos por los stands, un antiguo amigo me encuentra y me saluda. Cuando eramos más jóvenes nos presentamos a un concurso de comics. Él era un fanático de Conan y yo también. Me cuenta que ha retomado la historia y que va por cincuenta páginas. Nos intercambiamos los mails. Me enviará unas muestras. Estoy deseando verlas.
Las doce, corremos hacia el coche para coger las hojas de dibujos y los comics que quiero que me firmen y aprovachamos para echar un cigarrito.
Entramos a las doce y cuarto, justo la hora en la que hay que estar de nuevo en una fila. Ellos se van a Bernet, nosotras a MAM. Mi hermano y mi sobrina siguen mirando por ahí.
Comienza el espectáculo, nos recogen los números, nos ponemos en el lugar donde se sentará MAM, somos las primeras.
Comienzan a llegar los dibujantes, el nuestro se retrasa, esperamos.
Me pregunto que tal estarán nuestros acompañantes.
Seguimos esperando, ya es la una, sigue sin aparecer y los organizadores no le localizan, se disculpan con nosotras. No importa, no hay prisa, pero sí mucha emoción que la espera se encarga de menguar.
Sigue la espera y la búsqueda, el resto de personas ya tiene a su dibujante y van pasando recibiendo sus dedicatorias y sus dibujos.
Vuelven mi hermano y mi sobrina con varios comics (la colección completa de Torpedo1936, en mi familia somos así) y nueve posters (lo que yo te diga).
La una y media, para mí que ya no viene. Es el único que falta.
Aparecen nuestros acompañantes y me comentan que Bernet quiere ver quien soy. Tiene curiosidad por saber quien es la "famosa" Kathy, que manda a sus amigos pero que no aparece. Si yo te contara. Me enseñan los dibujos, me han conseguido a la morenaza que les pedí, molan, el maestro nunca falla. A L. (el novio), le han gustado mucho los dibujos. Me convencen para que vaya a decirle algo. En vista de que MAM no aparece me acerco. Demasiada gente aun en la fila. Volveré más tarde.

Regreso a la cola de MAM donde sigue mi mujer a la espera. Son las dos de la tarde. La organización nos dice que finalmente no parece que vaya a venir. Nos rendimos y nos vamos, no sin antes inmortalizar el momento que un dibujante nos rompió la ilusión. No me importa demasiado, no soy mitómana, sólo quería colgar sus dibujos en mi casa. Se me pasará pronto. Tengo a Bernet.

Nos despedimos de mi hermano y mi sobrina, se van a comer que ya es hora.
Volvemos a la fila de Bernet y L. y yo nos ponemos los últimos. Mi mujer y la mujer se quedan sentadas leyendo comics.
Finalmente nos toca y subimos a la mesa. L. y yo le saludamos al mismo tiempo, él le dice, -esta es la famosa Kathy-, y yo le digo -hola, soy "otra vez" Kathy-. -Hombre Kathy-, dice él, y con una sonrisa se levanta y me da un abrazo y dos besos.
Le digo que sólo quería saludarle y que para no molestarle más si es tan amable de borrar mi dedicatoria en uno de sus dibujos (es el mismo que tengo del año pasado) y cambiarlo por una dedicatoria a L., que para eso ha sido un caballero.
(Este mismo dibujo pero con fecha de 2009 es el que tiene L.)Dicho y hecho. Y así nos vamos todos, finalmente contentos. Hay artistas que saben estar y otros que ni siquiera vienen.
Antes de salir compramos un par de comics más y nos marchamos. Les dejamos cerca de su casa y retornamos a la nuestra con hambre y ganas de acostarnos la siesta, que esta noche tenemos cena.
Por cierto, la dama aprobó el casting, dentro del ambiente entre tanto comic no podía dejar de imaginármela así:

Me da que vamos a quedar más de una vez con esta mujer.
Y con su novio también claro. ;)