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jueves, 11 de febrero de 2010

Lo tenemos!

No me gustan los directos, ni los conciertos masificados, pero sabiendo que suenan casi mejor sobre el escenario, no podíamos perdérnoslos y hoy mi mujer (sabes cuanto te amo, ¿verdad?), ha conseguido las entradas.

Para un grupo en el que coincidimos al 100% no vamos a dejar escapar la oportunidad.

Prometo no pasarme el concierto jugando con la psp. >:)




¡¡Yeeeeeahhh!!!!

jueves, 21 de enero de 2010

IA

Ingredientes:
  • Una pizca de miedo
  • Una cucharadita de nervios
  • Un pellizco de incertidumbre
  • Una cuchara colmada de seguridad
  • Una gran cantidad de amor
  • Un vaso de decisión pensada
  • Un puñado de valor

El viernes comienza una hermosa historia.
Hay tanto amor que dar.

Aquí estaremos.

sábado, 14 de noviembre de 2009

Aprendiendo a escuchar

Parece imposible cómo juega el tiempo en contra. Las horas pasan sin darte cuenta y aún quedan cosas por decir y por contar. Fluyen los pensamientos, las conversaciones y las confesiones, aparecen después las risas, los llantos, las pasiones y los lobos.

Entretanto te preguntas y no consigues respuesta, en ocasiones si la encuentras la desechas porque piensas que será más fácil, menos doloroso, pero te engañas, volverá en cualquier momento, el control no existe.

Volcar lo sentimientos y abrirte las carnes te obliga a desnudarte y a sentirte desvalida, sola, incomprendida y asustada, ¿realmente me entiendes?

Y volvemos a las risas, al baile, a desnudarnos mientras bailamos, a sentirnos indefensas a perder oxigeno, nos falta el aire, nos ahogamos, luchando contra el control de controlarnos.

Necesito enterderlo y mientras busco me adentro en oscuridad, necesito que me saques, necesito que me toques, notar que está ahí, saber que no te irás, que me quieres, ¿me quieres?

Necesito amor incondicional, cueste lo que cueste y puedo llegar manipularte, lo intento y agradezco no conseguirlo.

Te miro y no puedo creerme que estés ahí, tan serena, tan natural, tan imperterrita, tan hierática, ¿no sangras? ¿no sabes sangrar? y aun así sigues ahí envuelta en tu halo de mujer segura, ¿cómo se hace? quiero aprender. Me pregunto si tú podrías aprender a desnudarte cómo yo, a sentirte indefensa, a ser humana. Puto control, quiero mi matrícula en control.

Vuelve el dolor, esta lucha que me está matando, me hace más fuerte. No quiero que te vayas, sin embargo debes hacerlo, lo sé, pero no quiero que te marches, no en este momento, te necesito, os necesito, tócame, abrázame, necesito amor incondicional ¿sabes darlo?.

Quiero ser yo, sé quién soy, pero si consigo serlo, ¿te gustaré o te perderé? no quiero perderte, no puedo arriesgarme, seguiré siendo este yo que me consume pero que no te arriesga. Soy el puto control.

Y ahora qué, las horas pasan y debes irte y yo no puedo decidir que hacer, haz conmigo lo que quieras, si me marcho sola, me romperé, si lo hago contigo en tu mundo de amor y de felicidad marital, sentiré morir. ¿Y mi amor?, tengo derecho a tenerlo, quiero amar y quiero que me amen. Quiero sentirme mujer, saberme femenina, no quiero que tú me lo digas, necesito saberlo yo.

Puto amor, puto nido de amor. No es el mío, no es mi sitio, pero ¿cual es mi sitio?, ¿donde está mi nido?, quiero encontrarlo, debo encontrarlo.

¿Quién te crees que eres? ¿Crees que puedes enseñarme? ¿A qué? Para enseñar primero hay que aprender, hay que tener los ovarios de entrar y luchar por salir y tú no has estado, no sabes nada, no sientes nada, pero te quiero.

Puto control.

Puto amor.

Estoy agotada, pero aquí sigo luchando contra...

lunes, 2 de noviembre de 2009

¿Juegan? (Actualizado)

Pistas:

Mi mujer:
  1. Es creativa.
  2. Es ingeniosa.
  3. Es original.
  4. Me quiere con locura.
  5. Tiene un blog.
  6. Consigue ponerme nerviosa como una colegiala.
  7. Es una pedazo de mujer.
  8. Huele muy bien.
  9. Sabe divertirse.
  10. A veces me prepara el desayuno.
  11. Se ríe con algunas de mis entradas.
  12. Sabe cuánto la amo.
Solución:

Nueva pista: a ver por favor un poquito de atención doy la última pista.

"La solución de esta entrada es la conclusión de las dos anteriores".

¿Ahora sí? diganme que sí, por favor y concluyan, concluyan.

Qué es muy sencillo por favor u ¿os hago un mapa?

sábado, 12 de septiembre de 2009

Cena de cumpleaños (Actualizada)

Este noche celebramos cuatro cumpleaños. El de mi suegra, el de mi cuñado, el de mi mujer y el mío.
¿Fechas casuales? para nada, los cumplimos separados en varios meses pero somos así de estupendos y este año hemos tardado cuatro meses para celebrar cada uno de ellos.

Vamos a ir a un restaurante "divertido", petición de mi suegra, esto sólo significa que no sea un sitio estirado, sin más. Nos daremos los regalos en casa que el papel pesa mucho.

Pues nada que me apetece mucho porque hace meses que no nos vemos. Y ahí estaba yo, pensando en cuanto me apetecía y en ese momento entra mi mujer al salón con cara de... (ya verás tú).
"Cariño, porqué no te pones esta noche tu blusa de seda con los vaqueros" (esto supone llevar tacones).
"¿Por qué? ¿no puedo ir cómoda? pero si vamos aquí al lado a una taberna".
"Ya pero a celebrar el cumpleaños de mi madre, mi hermano, el tuyo y el mío"
"Ah, claro, claro, entonces sí pero es que no me apetece arreglarme, ¿no puedo ir de tirada?
"Puedes ir como quieras cariño pero, ¡Estás tan guapa con la blusa y los vaqueros!
"Ya, (menuda manipuladora)"
Me quedo con cara de poker.
Al rato vuelve, "ponte lo que quieras, pero estás tan guapaaaa"

Joder que perezón, ya veré lo que hago. Estoy en época pluma y no me apetece ir femme.



Que voy a hacer lo que quiera y ya está (que al final será darte el gusto, pero porque yo lo elijo, que conste)

(Mi suegra le ha dicho que no nos pongamos de "luces" para la cena.
¡Chincha rabiña que tengo una piña con muchos piñones y tú no los comes!)

jueves, 10 de septiembre de 2009

Be y Uve

Un buen día, hace más de cuatro años recibí un mail de mi hermana mayor que decía:

"Siguiendo los deseos de ..., te acuerdas que decías, que todos los cuentos eran de familias politicamente correctas, bien, pues este está dedicado a vosotras.A lo mejor me lo tiraís a la cara, por eso prefiero mandarlo por correo.
Pero que conste que yo lo he escrito con todo mi cariño".


Iba con un fichero adjunto que contenía unos de los mejores cuentos que ha escrito ( a su hija también le encantó).


Be y Uve

Be y Uve desde pequeñas eran muy distintas.
Be hasta cumplidos los tres años bebía su leche en biberón y siempre necesitaba babero. Sin embargo Uve prefería hacerlo con un vaso y utilizar servilleta.
Be seguía balbuceando con cuatro años y Uve podía vocalizar todas las palabras perfectamente.
Fueron creciendo pero las diferencias seguían existiendo.
A be le gustaba salir a bailar, mientras que Uve se pasaba la vida viendo videos o divirtiéndose con videojuegos.
Cuando llegaba el calor Be prefería darse un buen baño en la bañera y a Uve disfrutaba viendo volar su pelo con el aire del ventilador.
Tenían dos cosas en común, pero siempre con sus diferencias.
Si a Be le dolía la barriga, a Uve le molestaba el vientre.
Be tocaba el bajo, Uve aprendía a tocar el violonchelo.
También a la hora de elegir la ropa, las dos eran completamente diferentes.
Be se ponía pantalones bombachos y bermudas con blusas blancas o beis y Uve se vestía con vestidos verdes o violetas.

No se habían conocido nunca, pero un día estuvieron muy cerca.
Be se paró en una tienda con un cartel que decía:
Bueno, bonito y barato.
Y Uve lo hizo en la de al lado, se podía leer:
Visítenos, eche un vistazo y volverá.
Pero Be no se fijó en Uve y viceversa.
Así que cada una seguía con su vida.
A Be le encantaban los bizcochos y los bombones. Uve había decidido hacerse vegetariana.
Be trabajaba de bombera y Uve estudiaba en la universidad de veterinaria.
Be tenía un pisito con balcones y uve vivía en una casa con grandes ventanas.
A be le gustaba leer libros a la luz de una bombilla y Uve prefería las velas.

Un día las dos vieron un cartel que anunciaba la verbena del barrio. Ambas decidieron ir.
Cuando se encontraron, observándose brevemente, Uve descubrió la bondad y belleza de Be y Be valoró las virtudes de Uve, era valiente y siempre decía la verdad.
Así que decidieron unirse. ¡BRAVO!
Aunque Uve siempre querría pasar las vacaciones en un velero. Después de todo-pensaba Be- es un barco ¿no?
¡Vamos donde tu quieras mi vida!

Creado y escrito por Gilda.


He querido compartir este cuento, previo permiso de la autora para que Farala pueda ver que con ganas hay historias hermosas en todas las familias, ahora sólo queda que tengan ganas de publicarlas.

(Sepan ustedes que mi hermana no publica porque no quiere pero por costumbre registra sus cuentos en la SGAE)

martes, 8 de septiembre de 2009

En ocasiones... (adoro internet)

Pues sí, que me siento muy contenta y que ya se que no será para tanto, pero dejad que disfrute de mi contentez.
He recordado una canción que hace años que me gusta. Cuando la oía en casa de mi madre pensaba, esta canción se la canto yo a la mujer de mi vida porque me da muy buen rollo. Antes, tengo que explicar que mi inglés es básico básico pero tengo un séptimo sentido que me hace acertar en la letras de las canciones.

El caso es que si sólo conozco la melodía es muy difícil encontrar la canción que quiero y llevo pensndo años en inventar un programa que sólo con tararear la canción te haga una búsqueda y la encuentre, pero como no soy programadora lo he dejado pasar.

Hoy viendo la cara de felicidad de mi mujer por aquello que tanto le gusta (ella creerá que no le he hecho mucho caso porque estaba trabajando, pero es que esos ojinos de felicidad...), total que he recordado la dichosa canción y me he propuesto encontrarla con mis propias herramientas. Y mira tú por donde la he encontrado.

No será la mejor canción del mundo pero es que a mí me gusta mucho y después de tantos años ya no tengo que esperar a que la pongan en una emisora de radio.



Así te acompaña mañana que como salgo de viaje a echarme unos rezos, digo yo que algo menos felíz estarás.
Te dejo al conejo de peluche para que te haga compañía.

viernes, 4 de septiembre de 2009

Pandora

¿Qué haces cuándo sin buscarlo se abre tu caja de Pandora?

En nuestra íntimas reuniones hablamos de muchas cosas, interesantes muchas o todas por eso se nos hacen siempre las tantas al volver a casa. Tenemos muchas cosas que recuperar, tenemos (tengo) muchos años que recomponer y cada vez hablamos más profundamente de ciertas cosas, muchas de ellas aparentemente pasadas.

No tengo formación en terapia y no siento necesitarla, ellas me llevan ventaja, mucha ventaja.
Aprendo mucho escuchando sus conversaciones y participo en silencio cuando veo claro que en ese momento se está produciendo un estallido de amor tal que interrumpirlo sería cuanto menos obsceno.



En algunas de estas reuniones, cuando creen que están preparadas para enfrentarse a sus miedos, los recogen entre sus manos y los depositan con delicadeza sobre la barra para que podamos picar del platillo alternando con los cortos sorbos de las copas.
Es entonces cuando nuestros sentidos se vuelcan para así recoger las migajas de dolor que pudieran caer de él.

Pero, ¿Qué ocurre cuándo en su afán de superar obstaculos los encuentro trasladados frente a mí?
Es ahí donde se abre mi caja de Pandora para envolverme en su espesura mientras no puedo pensar más que en, "un momento de donde me viene esto, ¿no se había borrado de mi mente? pues no bonita no, ahí estaba sin saberlo ". ¿Y ahora qué? pues después de darle vueltas sólo encuentro una solución, o cierro la caja o destruyo su contenido.

¿Lo mejor? que el contenido pueda ser destruido en el lugar en que se creó. ¿Lo peor? destruirlo en el lugar que se creó porque te enfrentas con el contenido y el continente.



Y ahí estoy, superando en mi terapia particular los fantasmas de la década pasada. Y es que cuando un fantasma cumple doce años definitivamente hay que enfrentarse a él, mirarle a la cara y decirle con seguridad, "mira majo tu ya estás muy mayor para andar jodiendo y es mejor que te jubiles".

Poco a poco.

Y aun así he descubierto que no cambio por nada del mundo mi pequeño miedo por estos viernes de amor absoluto. A nuestra manera. Son nuestros y yo necesito que sigan ahí.

martes, 14 de julio de 2009

Pero que jeta!

¡Habrase visto!, pues ¿no vuelvo después de 11 horas de duro trabajo y me encuentro a mi mujer toda pizpireta preparada para salir?


Pero, ¿no te dije que ese vestido sólo puedes ponértelo cuando salgas conmigo?
¡Qué duro es ir de liberal por la vida!

Y si mi mujer está estupenda, ¿qué puedo hacer? no voy a encerrarla en casa, el resto del mundo tiene derecho a alegrarse la vista, ¡qué no hay que ser egoistas!