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miércoles, 6 de enero de 2010

Mi armario

No se cómo pero hoy he recordado el armario que tenía en casa de mi madre.

Si abrías las puertas su parte interior estaba repleta de fotografías de machos estupendos, tìos de verdad, Arnold Schwarzenegger, un modelo estupendísimo, Mel Gibson y algún otro que no recuerdo.

Pero si apartabas la ropa que colgaba de las perchas en el fondo del armario aparecían, Kim Basinger, Michelle Pfeiffer y Victoria Abril.




(Lo mejor a partir del minuto 2:30)

sábado, 15 de agosto de 2009

Ruta de bares con "buen" ambiente

Esta entrada está dedicada a aquellas personas que pasamos de los treinta y buscamos simplemente lugares donde tomar una caña, una copa o bailar, lugares en los que nos sentamos a gusto y nos reciban con los brazos abiertos, seas del equipo que seas. Y que haya mujeres interesantes claro.

Mi ciudad es Madrid y la ruta de bares y pub que haré estarán fuera del Barrio de Chueca. Sería interesante que si conocéis garitos de esta índole los añadiéseis (claro que para esto me tienen que leer y la cosa está chunga).

Me centraré en los Barrios de La Latina y de Lavapies que para eso son los míos y son los que mejor conozco.

  • Bodegas Lo Máximo, cañas bien tiradas, para charlar. Regentado por un par de chicas.
  • El mojito, no he estado lo he encontrado preparando la entrada, lo mismo pruebo hoy.
  • La ochenta, idem que el anterior. Para bailar. Creo que más de chicas por lo que he leído.
  • Medea, este lugar se merecería una única entrada, pero la última vez que estuve (hace meses) sólo había jovencitísimas. Altas horas de la noche, para bailar. De chicas casi exclusivamente.
  • La clave, regentado por dos maravillosas mujeres, un clásico en el barrio. Aquí la edad puede ir de los 30 a los 50. Para bailar. Mixto
  • Maluca, los mejores cócteles del barrio, tratados con mucho cariño. Totalmente hetero pero con cabida para to@s. Para charlar.
  • Sixta, regentado por un hombre maravilloso, después de todo lo que ha pasado sigue ahí como un jabato. Más cantidad de hombres que de mujeres. Para tomar una caña casposa por la tarde o bailar por la noche.
  • El Atril, para bailar más tipo Pub, pero se pueden tomar cañas. Mixto.
Para información más personalizada preguntad porque si no esto se hace muuuuy largo y no es la idea.

Contra la resaca

Ayer tal y como dejé plasmado en mi entrada nos fuimos de marcha por las fiestas gatas. ¡Cómo se nota la crisis!, ningún año lo vimos tan petadísimo como este. Y calor a tutiplen, poque el calor humano es lo que tiene.

Resumiendo, que si no se hace largo (a mí) y tengo que acostarme la siesta que hoy repetimos.

Primero de cenita con la hermana mayor y family.
Después el helado de marras para la sobri y el café para los padres (aquí aproveche para cambiarme de ropa y volverme a duchar).
Luego un mojito, en esa calle que se trataba de descubrir (sí, era un juego, sí, ains).
A la una la family se rinde y se marcha. Yo estoy un poco de bajón y para despejarme mi mujer me lleva a los puestos, que sabe que eso me revitaliza.
Cruzamos la marabunta y llegamos. Por favor que haya puesto de tiro que si no yo no soy nadie. Lo hay, lo hay. Dame cuatro tiros. Me dispongo, apunto y fuego!, un, dos, tres y cuatro premios. No fallo ni una, je. Regalo un mechero a una pareja que nos miraba y que me felicitó por mi puntería. Pido otros dos, fallo dos pero consigo la cajetilla que quería.
Mis premios.


Atención al detalle de la cajetilla rosa. Que yo de inglés poco, pero mi mujer estaba escandalizada.


Volvemos a la zona cero. Siento hambre, me pido una porra con azucar. Nos la comemos y seguimos.
Pedimos un par de cervezas en una de las barras que ponen en la calle. Joder, que calor. Entro en el bar (en este se puede) y dentro la temperatura es glaciar. Salgo a por mi mujer y le digo que entremos.
Entramos, poquita gente y buena temperatura.
Aquí comienza su momento, yo me siento en un taburete, ella baila, baila y baila sin parar, se nota que hace tiempo que no lo hace (por el mono, que cuando se baila bien, no se olvida).
Yo solo bailo las canciones que me dan buen rollo, pero a ella no le importa. Bendita comprensión.

todos me miran - gloria trevi
piensa gay - lorena c
tu es foutu - ingrid
venus - bananarama
hay que venir al sur - rafaela carrá (versión censurada argentina)

Más cerveza. Yo no dejo de mirarla, que merece la pena, y además observo a la gente que entra.
!Vaya! al menos el 69% de la gente que entra son gays y no parezco su madre como en Chueca, la media ronda los treintaytantos.
Algo me llama la atención, hay grupos de chicos y chicas, gays y lesbianas juntos, como amigos,no me lo puedo creer.
Esto forma parte de mi sensaciones cuando salíamos por Chueca, podía ver algún grupo de amigos gays y una chica, o grupos de amigas lesbianas y un chico, pero grupos de amigos y amigas, no lo he visto. Hasta los garitos son para determinados géneros. No lo he entendido nunca y nunca lo entenderé.

Como mi mujer está de espaldas, se lo comento y mira. Pues es verdad, estamos en un garito normal con gente normal. Sin apariencias, sin pensar más en a ver si me miran que en estar. No sentimos más a gusto aun. Seguimos (sigue) bailando.

Para la música, se cierra el local. Las cuatro, las CUATRO de la mañana, no recordamos cuánto tiempo hace que no nos pasa esto.
Por eso esta noche repetimos. Sin expectativas, sólo para estar a gusto y bailarrrrr.

Una última canción dedicada a quién pueda o no sentirse indentificada o no identificada. Es que he visto el video en "la otra" y me ha molado.
sober - pink

Qué bien sienta salir de vez en cuando. Claro que a esta edad hoy lo estamos pagando. ¡Qué mejor forma de pasar un 15 de agosto en Madrid!

Que sí, que ya, que era un resumen. Pues como me ha salido oigan, qué quieren, si es que no se controlarme.
Y eso que sigo cumpliendo mi promesa de no escribir de trabajo, porque sería el cuento de nunca acabar.

Me voy a la cama.

(Pongo la etiqueta de mujeres porque ayer vi más de una interesante, de las que no puedo evitar mirar, pero lo pongo en pequeñito porque luego me llevo una colleja)

martes, 7 de julio de 2009

Mani-fiesta-te

Salimos de casa a las 18:30h que el calor es el calor. Nos vamos andando hasta Gran Vía dando un paseo, a unos cien metros por una calle perpendicular ya escuchamos el rumor de la gente. De forma natural, nos miramos con una sonrisa en la cara, uy, que tonta!, me estoy poniendo nerviosa, es la emoción después de unos cuantos años sin venir.

Aparecemos en Gran Vía, gente "a tutiplen", calor sofocante, desde un hotel tiran cubos de agua para refrescar al personal.
Avanzamos entre el gentío buscando la sombra, al sol no hay quien pare. La cabecera ya ha pasado, ahora son las comunidades las que pasan frente a nosotras. Vemos con dificultad algunas banderas comunitarias, Cantabria, Murcia, Pais Vasco, Extremadura, La Rioja, intento fotografiar a todas pero la cosa está difícil, muchas cabezas por delante del objetivo. Consigo una, clic



¡Pues si que está difícil!, ¡si me empujan no puedo!, ¡a ver, el de la bandera estate quieto que sales movido!, y ahora además se levanta brisa, ¡vaya fotitos que estoy sacando!
No imorta sigo intentándolo y lo consigo, pero ¿esta comunidad cual es?, clic


Ahora viene una charanga, bueno un grupo de percusión, creo que son de Asturias, la foto no merece la pena pero la cuelgo.
Pasamos a las pancartas que se mueven menos por el viento. Hay una que me llama la atención, ¡Allá voy!, clic, empujón, foto, me cagüen la ...


Pues no me voy a rendir.

A mi lado pasa alguien abriendose paso entre la multitud, miro hacia atrás, parece una madre con su carrito, me aparto para ayudar a que pase por la marabunta. La madre está sudando, es bajita y allí no llega el aire que de vez en cuando corre. Pienso en el hijito que va en el carro, estará asfixiado, entonces, tal vez esté gritando ayuda. Me acerco y mi mujer me sigue, queremos ayudar, por fin el reflejo del sol y este calor que me matan me dejan focalizar mi vista y mi oido, entonces me doy cuenta. ¡No es un carrito de niño! ¡Es un carrito del Carrefour! y ¡está lleno de cervezas heladas!. Ole, ole y ole.
Agarro la cerveza, mi mujer se encarga de pagarla, abro la lata y le pego un trago, no es suficiente, le pego otro. Ahora sí estoy preparada para seguir fotografiando.

Comienzan las carrozas. Vemos a lo lejos la primera, se va acercando poco a poco.
Podemos oir la música, instintivamente comenzamos a bailar, no será por falta de ganas. Ya está lo suficiemtemente cerca, saco la cámara y clic


¡Bendita cerveza!
Seguimos bailando y esperamos a escoger la carroza que nos de mejor rollo para ir acompañándola. siguen pasando, unas más divertidas, otras con mejor música y en todas gente feliz.

Fotografio a la gente que me llama la atención. Clic

No importa la edad ni la muleta.
¡A mover la bandera!

Siguiente carroza, ¡hombre! un compañero del sector, clic



Y ahora que vendrá. Anda, esta se la voy a dedicar a quienes me lean, clic



Bueno ya está bien de anónimos, ¿donde está el famoseo? se que estais por aquí, llegan, llegan...

Pero bueno, esto no puede ser, ¿a qué esperáis?



Eso está mejor, no hay como poner música de ambiente



Bueno ya está bien de famoseo.
Miro de nuevo a la gente y me doy la vuelta, al fondo veo cómo el sol comienza a ponerse detrás del edificio de Callao, es una puesta de sol bonita, se refleja en todas las cabezas de la gente que hoy tiene una dirección única.
Clic.



Abstraerme por un momento de la mani me hace pensar en mi vida y la de toda la gente que en esos momentos me rodea, ¿cuánta gente puede haber? ¿uno? ¿dos millones? alguien comentó que esta manifestación es la única en la que la gente no va enfadada, ¡qué gran verdad!

Sigo admirando los edificios de la Gran Vía, las ventanas están llenas de gente, las fachadas con andamio cambian los ladrillos por personas. A lo lejos veo cómo Minerva controla desde su posición la explosión de color que supone ver carrozas, personas, globos, carteles, banderas y pelucas.


Bajo de las nubes y vuelvo a poner los pies en la tierra, en la lejanía aparece otra carroza que me hace tener recuerdos de antaño.

Clic.






Hace ya diez años que conocí a mi mujer en el Truco y terminamos en el Escape, pero esa es otra historia. Pongo el brazo sobre los hombros de mi mujer, rodeando los suyos.




Seguimos esperando y elegimos otra carroza. Esta nos gusta más, es un remolque de camión y hace que la gente esté más cercana, más accesible.
Decidimos ponernos detrás y comenzamos a andar al ritmo de la música que ponen en ese momento. Seguimos de marcha, felices, rodeadas de gente feliz, gente que se divierte y gente que mira de distintas formas, señoras maduras recien merendadas del Mallorca con una sonrisa en sus caras, familias de fuera con sus niños que miran con ojos muy abiertos, un par de chicas orientales que tapando su boca emiten risitas al ver cómo visten algunas personas, un grupo de policias que baila al son de la carroza... espera, ¡no son policias de verdad!, estos van con nosotras en el grupo de baile.
Una chica policia me da en la cabeza con la porra y me dice: mala, mala. Juro que no he hecho nada. Me limito a sonreirla. Unas canciones más allá, la misma chica policia le pide un cigarro a mi mujer, se lo da y ella le responde con un beso casto cómo agradecimiento. ¿Y a mí qué?

Ahora me fijo en la parte trasera de la carroza que elegimos. ¡Eh mira!. Un momento, quieto todo el mundo, clic



Así seguimos hasta llegar a Montera donde decidimos parar y comer algo. Son las 21:30 y el estómago ya avisa. Nos separamos del grupo y comenzamos a cruzar entre la gente. empezamos a pensar donde cenábamos y decidimos que lo mejor sería acercarnos a casa para poder ducharnos y cambiarnos, así estaríamos más fresquitas para tomar unas copas.

En el último momento nos despedimos de la mani sólo como las buenas películas saben hacerlo. Con un final feliz y apasionado.


The end

viernes, 3 de julio de 2009

¡Ay mare, mare mía!

Que no lo he podido evitar. Atención al link que me envía mi mujer.

A ver si aguantamos, la edad es lo que tiene.



Cris, ¿te lo vas a perder?

miércoles, 1 de julio de 2009

4 de julio


Hace muchos años que no voy a la manifestación del orgullo en Madrid. Para mí no es difícil vivo aquí, pero es que nunca he sido de manifestarme. En mi vida he debido ir unas cuatro veces, de la última ya no me acuerdo.

Nunca me ha llamado la atención pero tenía claro que era algo que debía hacer. Tal vez con los años me haya aburguesado. Claro, cómo me he podido casar parece que ya lo tengo todo... pero, ¿que hay del comportamiento del día a día? todavía queda mucho recorrido.

Yo aún no me atrevo a ir de la mano de mi mujer por la calle, no me gusta que me miren (mal). Mi mujer sería féliz cogiendome de la mano por la calle. Ella no tiene ningún problema, pase lo que pase. Que por otro lado, ¡no se que narices pienso que puede pasar!.
Cuando no dejo que mi mujer me coja de la mano por la calle se pone triste. Así llevamos muchos años. Sólo cuando pasamos por Chueca me relajo un poco más porque me siento protegida o porque me siento igual que los que andan a mi lado o porque demuestro orgullosamente que somos pareja. El caso es que cuando veo a dos mujeres de la mano en la calle siento envidia.

Bueno, yo misma, es mi movida.

Me voy a plantear superar esto cuando cumpla los sesenta, mientras tanto iré el sábado de la mano de mi mujer, orgullosa y féliz.