¿Qué haces cuándo sin buscarlo se abre tu caja de Pandora?
En nuestra íntimas reuniones hablamos de muchas cosas, interesantes muchas o todas por eso se nos hacen siempre las tantas al volver a casa. Tenemos muchas cosas que recuperar, tenemos (tengo) muchos años que recomponer y cada vez hablamos más profundamente de ciertas cosas, muchas de ellas aparentemente pasadas.
No tengo formación en terapia y no siento necesitarla, ellas me llevan ventaja, mucha ventaja.
Aprendo mucho escuchando sus conversaciones y participo en silencio cuando veo claro que en ese momento se está produciendo un estallido de amor tal que interrumpirlo sería cuanto menos obsceno.
En algunas de estas reuniones, cuando creen que están preparadas para enfrentarse a sus miedos, los recogen entre sus manos y los depositan con delicadeza sobre la barra para que podamos picar del platillo alternando con los cortos sorbos de las copas.
Es entonces cuando nuestros sentidos se vuelcan para así recoger las migajas de dolor que pudieran caer de él.
Pero, ¿Qué ocurre cuándo en su afán de superar obstaculos los encuentro trasladados frente a mí?
Es ahí donde se abre mi caja de Pandora para envolverme en su espesura mientras no puedo pensar más que en, "un momento de donde me viene esto, ¿no se había borrado de mi mente? pues no bonita no, ahí estaba sin saberlo ". ¿Y ahora qué? pues después de darle vueltas sólo encuentro una solución, o cierro la caja o destruyo su contenido.
¿Lo mejor? que el contenido pueda ser destruido en el lugar en que se creó. ¿Lo peor? destruirlo en el lugar que se creó porque te enfrentas con el contenido y el continente.
Y ahí estoy, superando en mi terapia particular los fantasmas de la década pasada. Y es que cuando un fantasma cumple doce años definitivamente hay que enfrentarse a él, mirarle a la cara y decirle con seguridad, "mira majo tu ya estás muy mayor para andar jodiendo y es mejor que te jubiles".
Poco a poco.
Y aun así he descubierto que no cambio por nada del mundo mi pequeño miedo por estos viernes de amor absoluto. A nuestra manera. Son nuestros y yo necesito que sigan ahí.
No les importa
Hace 5 meses
